Neuroeducación - Centro de Aprendizaje y Desarrollo

Neuroeducación

Has oído alguna vez esta palabra, pero no sabes exactamente qué es, has podido pensar “otra moda…”

En este post os explicamos qué es, para qué sirve, y porqué en nuestro centro, Aprendizaje y Desarrollo, creemos que es importante.

¿Qué es la neuroeducación?

La neuroeducación es una disciplina que fusiona los conocimientos sobre neurociencia, psicología y educación con el objetivo de optimizar tanto el proceso de enseñanza como el de aprendizaje.

¿Y para qué sirve?

Para aplicar todo lo que se sabe acerca de cómo aprende el cerebro en el  ámbito escolar y académico.

Por suerte, cada vez hay más interés en cambiar y mejorar la educación teniendo como base las neurociencias. De hecho, universidades como Harvard tienen un programa llamado “Mente, Cerebro y Educación” en el que investigan sobre neurociencias y enseñanza.

Para poder entender bien de qué se trata exactamente, podemos ver de forma más concreta que factores son los que intervienen.

Neuroplasticidad: Las experiencias que vamos viviendo cambian nuestro cerebro, y lo hacen a lo largo de toda nuestra vida.

La neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro cerebro para modificar su propia estructura dependiendo de la experiencia. Esto permite formar conexiones neuronales nuevas y fortalecer o debilitar otras ya existentes para poder adaptarse a los cambios, conseguir un cambio de hábitos o formar otros nuevos, cambiar nuestra forma de percibir, pensar…

Desarrollo cerebral: El cerebro continúa madurando pasada la adolescencia.

El cerebro se va desarrollando y va madurando con la edad, y durante este desarrollo hay momentos más propicios para unos aprendizajes que para otros. Es importante tener en cuenta estos periodos sensibles para favorecer los cambios y la evolución, así como también es muy importante proporcionar un ambiente estimulante para que los aprendizajes puedan producirse de forma adecuada, tanto en la infancia como en la adolescencia y la edad adulta.

Neuroaprendizaje: Todos aprendemos de forma diferente.

Conocer cómo funciona el cerebro y cómo aprende es fundamental en el proceso de enseñanza- aprendizaje. Considerar diferentes tipos de inteligencia y hacer uso de diferentes canales sensoriales, así como respetar los ritmos de cada niño o llevar a cabo un aprendizaje más experiencial, puede favorecer en gran medida el proceso de aprendizaje.

Emociones: “Sin emoción no puede haber aprendizaje” (Francisco Mora).

Nuestras emociones interactúan con nuestros procesos cognitivos por lo que es importante saber gestionarlas para que nos beneficien en el proceso de aprendizaje. Además, sabemos que si lo que vamos a aprender nos evoca emociones y nos conecta con nuestros intereses, se aprenderá mejor y de forma más permanente

Y con esta idea de que “el cerebro necesita emocionarse para aprender” trabajamos en nuestro centro. Buscando la sorpresa, la intriga, la autosuperación. Porque así los niños están motivados durante la sesión, y el trabajo se vuelve significativo para ellos.